Las causas pueden ser por problemas psicológicos como el estrés o por problemas de salud. Una de las causas podría ser la llegada de un nuevo miembro en la familia, sea otro animal o bebé, un traslado o cualquier otro cambio en su rutina, ya que ellos son muy sensibles.
Cada vez se han hecho más estudios para descubrir la principal causa de la depresión animal y se ha descubierto que en la mayoría de las ocasiones somos nosotros los dueños, los culpables.
Aunque puede afectarle a cualquier raza según las estadísticas, son más propensos los Terrier. También se cree que es más fácil que se depriman los perros que han estado en sitio cerrados mucho tiempo, en perreras y las hembras.
Los síntomas de la depresión pueden ser desde la falta de apetito, muchas horas durmiendo, falta de alegría, hasta nerviosismo seguido de estado apático.
Si notamos algún síntoma debemos consultar con el veterinario porque una depresión leve no tiene riesgos, pero hay que actuar rápidamente si pasa varios días sin comer. El nos informara sobre si las causas son por una enfermedad física o por un problema psicológico. Si la causa no es de tipo físico el veterinario tendrá que averiguar que cambios ha habido que hayan podido causar esta tristeza.
Para intentar ayudar a superar la depresión podemos empezar por hacer actividades con el, acariciarle y darle mucho cariño y si tenemos que dejarle mucho tiempo solo podemos pedir a alguien que se quede con el, comprarle algún juguete para estimularle mentalmente o ponerle la radio o televisión.
Existen dos tipos de depresión en los perros:
La depresión endógena, genética, hereditaria que no tiene ningún motivo externo
La depresión exógena que suele ser por cambios en el entorno
Los perros son muy sensibles y perciben todo lo que nos ocurre y ocurre alrededor, así que si de verdad queremos a nuestro perro, debemos recordar darle siempre mucho cariño, pasar más tiempo con el, jugar, pasear o simplemente acariciarle.
Entre los perros y sus dueños se instaura una relación que de ser interrumpida puede provocar estrés y depresión tanto en el perro como en el dueño. En algunas cárceles italianas ha sido posible anteriormente, como por ejemplo, el caso de una boxer Lola que en el 2008 pudo volver a ver a su dueño después de seis meses en los que la perra había dejado de comer y estaba sufriendo una gran depresión, o el de un preso que estaba muy preocupado y deprimido por no saber donde había acabado su perro.
El encuentro entre el dueño y el perro es un momento de felicidad reciproca que activa en el preso emociones de afecto creando expectativas de futuro, pensamientos de alegría, responsabilidad, etc. no dejando sitio a la depresión. De este modo se reduce la tensión que se produce en la cárcel y el dueño/detenido se comporta mejor, respeta a los demás, etc.
En realidad no hay impedimentos legales sino más bien logísticos de las infraestructuras propias de las cárceles, por lo que se espera que en un futuro todos los detenidos que lo deseen puedan tener visita de sus perros no como en la actualidad que solo tiene un carácter de premio y depende casi exclusivamente de los responsables de las cárceles.
Esta interesante iniciativa de consentir el encuentro entre los detenidos y sus mascotas gusta a muchos y se espera que se pueda extender pronto en todas las cárceles italianas.
En España la fundación Affinity junto a la Dirección General de instituciones penitenciarias puso en marcha un proyecto que ya funciona en varias cárceles, para que los presos hagan terapia con perros con unos resultados excelentes.
Es sabido por todos que las mascotas son importantes en la vida de las personas por lo que todas estas iniciativas son realmente necesarias tanto para los animales como para las personas.
Las causas pueden ser de origen genético pero también por algún golpe fuerte, por estar en contacto con productos químicos, por factores medioambientales, etc.
Los síntomas pueden ser:
- Aparición de inflamaciones anormales
- Úlceras que no cicatrizan
- Pérdida de apetito
- Perdida de peso
- Hemorragias frecuentes
- Dificultad para hacer ejercicio cojera o rigidez
- Dificultad para tragar o respirar
- Dificultad para orinar o defecar
Si tuviéramos cualquier sospecha es importante llevar al animal cuanto antes al veterinario, para que lo examine y nos de un diagnostico. El diagnostico no siempre resulta fácil ya que al principio de la enfermedad, los síntomas pueden pasar desapercibidos.
Los tratamientos pueden ser una combinación de cirugía, quimioterapia, radioterapia y medicinas alternativas, aunque el veterinario será el que aconseje el tratamiento en base a la calidad de vida que tendrá nuestra mascota.
Los tumores suelen ser en la glándula mamaria, en algunos órganos linfoides, en el sistema urogenital, huesos y en el tracto gastrointestinal, aunque el año pasado según un estudio en Inglaterra, nuestras mascotas, también tienen el doble de posibilidades de tener otro tipo de cáncer si sus dueños son fumadores.
Según los resultados del estudio la exposición a algunos factores medioambientales como el humo pueden provocar tumores también en los animales.
El humo puede influir negativamente en la salud tanto de perros como de gatos y además de manera más rápida que en los humanos, ya que ellos al tener otra estatura y un olfato más desarrollado, respiran más sustancias toxicas.
Los perros estarían expuestos a padecer tumores de pulmones y nariz y en el caso de los gatos al impregnarse el pelo del humo y ellos lamerse ingieren la nicotina pudiéndole provocar el linfoma felino causándoles la muerte. Este linfoma hasta ahora, siempre se había pensado que era debido solo al virus de la leucemia felina.
Así que seria importante tener en cuenta que para evitar una de las causas de un posible tumor y preservar la salud de nuestro perro o gato, deberemos eliminar las colillas y ventilar siempre.
La asociación veterinaria británica PDSA con motivo del Día Mundial sin tabaco quiso hacer un llamamiento a los ciudadanos británicos, recordándoles que sus cigarrillos ponen en peligro la vida de sus mascotas.
Este cachorro ciego de Golden Retriever que nació el 8 diciembre del 2012 fue el único macho de la camada que sobrevivió junto a otras 4 hembras. Al mes, el veterinario confirmó la sospecha del criador de que algo no iba bien, su comportamiento no era por timidez, había nacido ciego.
Su dueño Andrew Fales cuenta que Ray llegó a él por casualidad, decidió adoptarle después de saber por un amigo, que el criador pensaba deshacerse del cachorro por haber nacido ciego.
De no haber sido por Andrew, Ray Charles habría sido sacrificado, ahora ya tiene 7 meses y vive en Boston junto a otros tres Golden: Harley, Jack y Maggie.
El cachorro ha estado en una escuela especial para perros ciegos y ahora a pesar de su ceguera, el pequeño Ray Charles hace las mismas cosas que los demás: pasea, corre, salta ademas de haber desarrollado un gran olfato que le permite encontrar a su dueño esté donde esté.
No es de extrañar que esta bonita historia esté dando la vuelta al mundo.
En el 1997 en Estocolmo se realizó un estudio “Dogs rest too much” en el que se preguntaba a los dueños de 215 perros las horas de paseo, las de juego y las de sueño y si tenían comportamientos problemáticos. Los resultados fueron que el 40% de los perros que dormían 20 o más horas tenían problemas de conducta. Es decir que cuanta menos actividad haga el perro, mayor será la probabilidad de tener problemas de comportamiento.
El perro es un animal social y no soporta la soledad lo que puede provocar falta de apetito, auto agresiones o destrozos. Si nuestro perro no tiene la suficiente estimulación puede desarrollar problemas graves de comportamiento.
La actividad física es indispensable y se debe evaluar con atención cuanta es la necesaria y adecuada en base a la raza, la edad y las características. Pero también debemos recordar que es necesario estimular su mente con juegos y juguetes.
El ejercicio beneficia no solo físicamente haciendo que tengan mejor salud, duerman mejor, ayudando a controlar el peso y retrasando la llegada de la artritis, sino también creando un estado de bienestar al liberar endorfinas, por lo que se evitarán los posibles ataques destructivos.
Para perros con problemas de comportamiento normalmente el primer tratamiento es hacer más ejercicio. El 90% de los problemas de comportamiento se pueden solucionar dándole al perro una actividad regular.
La falta de ejercicio puede provocar obesidad siendo esta una de las causas principales de muerte. Además los perros con poco ejercicio y sobrepeso pueden sufrir de numerosas enfermedades como desordenes de huesos y articulaciones así como de problemas cardiacos y otros.
Si además de la falta de ejercicio nuestro perro pasa mucho tiempo solo, podrá a llegar a sufrir problemas psicológicos y de comportamiento: provocándose heridas por lamido en exceso, ladridos, nervios, etc.
Las consecuencias de la falta de ejercicio son suficientemente importantes para que los dueños las tengamos en cuenta y tomemos las medidas adecuadas para solucionarlo.
Tener un perro no sólo consiste en proporcionarle alimento, o atención veterinaria sino también darle cariño, compañía y que se sienta un miembro de la familia ya que algunos problemas de conducta tienen que ver justo con la relación dueño perro.
En algunas ocasiones, los problemas de comportamiento pueden deberse a un problema médico, por lo que es muy importante que el veterinario determine cual es la causa.
En conclusión una adecuada actividad física y mental, y una buena relación con su familia humana podrá prevenir y resolver la mayoría de los problemas de comportamiento del perro.
La salud física y psicológica de tu perro es muy importante así que no lo olvides no es un juguete es un ser vivo. Cuídalo!